Captain America: Civil War… o La venganza de los Nerds

Leer cómics es mucho más aceptado ahora, en esta sociedad políticamente correcta y anti-bullying, que cuando te encerraban en un locker porque te encontraban un ejemplar de Batman en tu mochila. De hecho, los cómics son tan mainstream hoy en día que cada par de meses se estrena una película o serie televisiva basada en alguna propiedad de este medio.

Ciertamente, es un momento de ensueño para ser un geek y películas como Captain América: Civil War son una prueba fehaciente de esto.

Y ojo, no lo digo porque esta sea una película perfecta (aunque al momento que escribo esto goza de un 8.7/10 en IMDB), pues objetivamente hablando, Barón Zemo (Daniel Brühl) no pasa de ser el villano de la semana y la cinta se demora un poco en llegar al quid del asunto. Además, es mucho más deprimente de lo que esperaba, en especial gracias al final, tan abierto y gris que resultaría más propio del universo cinematográfico “serio” y “realista” que DC insiste en embutirnos así la crítica y la taquilla quieran demostrarle lo contrario.

No será perfecta pero no hay que ser un geek para darse cuenta de que Civil War ostenta una escena de acción que seguramente pasará a la historia como una de las mejores de todos los tiempos (la pelea del aeropuerto), o para reconocer el buen manejo que se le da a los personajes “nuevos” como Black Panther o Spiderman, quienes se integran fluidamente a la trama sin quitarle mucho protagonismo al personaje central (Capitán América).
En realidad no hay que haberse leído ni un volumen de Spiderman para que inmediatamente nos agrade la interpretación que le da Tom Holland (la más fiel y entretenida que se le ha dado al personaje hasta ahora), y ni siquiera hay que estar relacionado con el cómic que inspiró la trama para entender por qué dos grandes amigos como Tony Stark o Steve Rogers lucharían a muerte. No, no será perfecta; pero es tan jodidamente buena que puede ser disfrutada incluso por personas a las que no les interese en lo más mínimo el universo en el que desenvuelve. Como Christopher Nolan con Batman: El caballero de la noche, Marvel Studios ha logrado hacer un filme que trasciende el género de “superhéroes” y es, sencillamente, una gran película y punto. En otras palabras, han logrado arrastrar los cómics de la periferia del nicho al centro del mundo del entretenimiento y eso hay que aplaudirlo.

Sin embargo, no puedo sacarme de encima la preocupación de que este cuarto de hora en donde los cómics son lo más “cool” esté por terminar. Porque, ¿cuantas películas “buenas” puede hacer Marvel antes de que se reviente la burbuja y terminemos con algo que de pena ajena como el Batman & Robin de Joel Schumaher?

Ya lo hemos visto antes con los Westerns, las películas de artes marciales, las cintas de extraterrestres etc.: Hollywood satura las pantallas con películas de un género exitoso hasta que, inexorablemente, estas comienzan a trastabillar en la taquilla. Momento en el cual son olvidadas hasta que, años más tarde, algún director osado decida rescatarlas dándoles un nuevo giro y la rueda comienza otra vez.

Cierto, estamos viviendo un momento de ensueño, y ningún sueño dura para siempre.

Pero como soy un geek se los pido: no me despierten.

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Alfonso dice:

    Las películas de cómics son lo peor que le ha pasado al cine… y lo mas ridiculo “Gatubela? Me dijeron que era el disfraz del hombre gato…”.
    Y para cuando aparece el Chapulín colorado en este tipo de peliculas chafas???
    Dixit!

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