En contra del Bromance

Estás pasando el 90% de tu tiempo con el man, no te has acabado tu cerveza y él ya te comprando la siguiente, se ríen de los mismos chistes, son hinchas del mismo equipo y hablan todos los días. Si fueran gay estarían cuadrados, pero como a ambos les gustan las chicas no les queda más que aceptar que esa nueva amistad es más bien un tórrido “bromance”.

Al principio sus otros amigos los tratan de “maricas” cada que pueden y se ven obligados a aguantar todo tipo de teteadas, incluso por parte de sus respectivas novias, quienes los cantaletean porque han empezado a sentirse relegadas a un segundo plano, pero esto les vale huevo porque los demás no entienden la súper amistad que ustedes tienen. Son in-se-pa-ra-bles, como Ben Affleck y Matt Damon, Starsky y Hutch o Batman y Robin…hasta que un día tienen una discusión sobre quién de los dos es Batman y hasta ahí llega la luna de miel.

A partir de ahí empiezas a darte cuenta de que de que solo te gasta cerveza en happy hour, tienen opiniones políticas diametralmente opuestas y que además nada que te devuelve ese juego de Playstation que le prestaste hace dos meses. Adquieres una perspectiva más “real” de tu “bro”, y por su parte él también comienza a reconocer el pedazo de mierda que sos en lo que viene siendo un momento de “crisis” para su “bromance”. Aquí, cuando se acaba la guachafita y se entra a lo mundano es donde se destilan los “bromances pasajeros” y se reconocen las amistades duraderas. Si después de encabronarse, aburrirse y “darse un tiempo” (no homo) la relación se fortalece, es porque estás frente a alguien con el que vas a poder contar siempre, pa` las que sea. Si una vez acabada la rumba no se vuelven a comunicar sino a través de etiquetas en Facebook, ese “bromance” fue tan solo (y no hay forma hetero de decirlo) una “aventura” y hay que dejarlo morir… pero bueno, siempre tendrán los recuerdos de “Hooters” y ese épico paseo a Pereira.

¿Qué le estoy atribuyendo demasiadas cosas? ¿Qué todo esto ya suena medio gay? Pues crean lo que quieran pero les garantizo que un “bromance” tarde o temprano se vuelve como cualquier otra relación, con todo y peleas, celos, envidia, inseguridades y pataletas, solo que sin la ventaja del sexo.

Mejor dicho, igualito a un matrimonio.

P.D. Y si creen que le estoy metiendo mucha tiza al asunto, pillen este blog en donde se ven los aspectos más benignos de tener un “compañero de vida hetero”.