Grillas vs. Princesas

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¿Grillas o Princesas? El eterno debate entre dos especies de chicas que son enemigas por naturaleza. Pero, ¿cual es la verdadera especie dominante? A continuación los invito a que exploremos las aristas de la pugna entre estos dos tipos de personalidades para ver si realmente existe una superior.

Suripantas, lobas, papas, subversivas, freelancers, llamémoslas como las llamemos, todos compartimos el mismo concepto de qué es una vieja “grilla”; y todos hemos tenido cuento POR LO MENOS con una. ¿Qué atributos tienen estos personajes (aparte de los que nos muestran sus jeans sin bolsillos) que nos atraen tanto? ¿Qué peligro posee la misteriosa grilla ante el cual debamos estar atentos?

Pues antes que nada, la sencillez. A una grilla la entretienes con cosas re básicas: dale un lugar donde pueda beber, fumar y bailarte pegado y listo, se armó la rumba. Además, salir con una grilla (también conocido como “esconderse”) siempre deriva en historias divertidas. Es como ver un discurso de Nicolás Maduro, nunca sabes con qué te va a salir. Te pueden pedir que le “sisees” una canción al oído mientras te amacizan bailando (sin nunca perder de vista su cartera de Hello Kitty con “diamantes” incrustados) o que les calientes el sushi. Verlas machetear otros idiomas también puede dar para momentos inolvidables, como cuando una re grilla, cantando “Atrevete” de Calle 13, decidió hacerle un cambio más alimenticio a la letra de la canción durante el segundo verso, cantando “¿Qué importa si te gusta Green Day?…¿Qué importa si te gusta el CON FLEI?” (Así es, “Corn Flakes”…como los de Kellogs). Por último, no podemos negar que las grillas la mayoría de las veces son los mejores polvos. Esto no necesariamente se da porque sepan más o sean más osadas que otras, sino porque por más de que lo ocultes, muy dentro de vos tenes un maldito godo retrogrado clasista de mierda con buzo de rombos y güisqui en mano que saca un enfermizo deleite de comerse viejas que por estúpidos prejuicios sociales de tus padres, jamás podrías “presentar en sociedad”. Mira en tu interior. Sabes que está ahí.

Ahora, no todo siempre es perreo y corn flakes…salir con grillas también tienen su lado malo. Primero, si alguien que te conoce te ve con una grilla inmediatamente asume que saliste con aquella vieja únicamente para comértela y que no te importa en lo más mínimo su “belleza interior”. Está bien, tal vez asumieron eso porque te escondiste cuando te vieron, pero mamón que piensen que seas tan banal.
Algunas grillas pueden volverse hasta más creídas que una “princesa”, lo cual es raro porque ¿cómo se las va a picar alguien que no pronuncia la letra “X” (eSnovio, taSi, faS)? Y nunca molestan en siquiera llevar cartera porque OBVIAMENTE vas a pagar todo vos. Siempre. Ah, y sé que dije que se impresionaban fácil, pero si alguien más le muestra algo ligeramente superior a lo que vos le enseñaste, te deja por ese man más rápido de lo que puedes decir “eStremo”. Lo último y más rayoso de todo, te meten en situaciones en las que una “princesa” no te metería, como que su ex novio quiere darte puñaleta o que estén parchando en su barrio y ella repentinamente te mire con pánico y te diga “no preguntes, solo corré hijueputa, ¡¡corré!!”

Tratemos ahora a las “princesas”, para quienes el grillo boletoso calentano paila es uno. Aquellas son las mamacitas estereotípicas que describen a sus amigas y a si mismas con el nebuloso (y detestable) adjetivo: “bien”. Nunca entendí la frase “ella es una vieja bien”; ¿bien qué? ¿bien alta? ¿bien linda? ¿bien zorra? ¿¿qué?? Son aquellas niñas “bien” que tras de ser lindas, tienen dinero y un delicado aire de realeza sacado de no se de dónde carajos que les da la envidiable y decimonónica cualidad de tener “porte”.

Lo bueno de las princesas es que tienen tanto “porte” que hasta hacen ver bien a un orco como tú; pues como no son la típica vieja buenona sino que tienen un look más “estético” y elegante, disimulan tu fealdad… como ver un gordo en un Ferrari.
Estas son las viejas con las que tu quieres que te vean. Por eso las llevas a todos lados, desde matrimonios y reuniones de colegio a picaditos de fútbol y revisiones tecno-mecánicas del carro, no importa, todos TIENEN que saber que estás montado de hembra. Cual canica nueva, tenes que estrenar este bombo delante de todos. Sos la envidia del parche, del barrio, de la oficina. Pero ojo, hasta los bombos más brillantes pierden su lustre después de un rato y asimismo tu princesa pasa de Blanca Nieves a Cruella Devill en cuestión de meses.

Claro, al principio tu familia la adora y todos se preguntan qué hace ella con un perdedor como tú, pero cuando pasa el tiempo y pela el cobre luego ni tu familia ni tus amigos se explican por qué putas te aguantas esa cantaleta incesante y de dónde sacas la plata para darle sus exorbitantes gustos. Porque hacerle mantenimiento a una princesa es costoso. Ellas no se van a tranzar por una poni malta y una carta de Timoteo…¡no señor! Si las vas a endulzar ellas no se bajan de postrecito de “Phillipe”, porque estas son las mismas desgraciadas que tienen el poder sobrehumano de diferenciar prendas de Zara, Mango y Bershka (¡son la misma mierda!). Por último, hay que aclarar una diferencia neurálgica entre las tonterías que dice la princesa y las que dice la grilla. Cuando una grilla dice una bobada puede incluso hasta ser tierno, pero cuando una princesa es bruta, es tan bruta que da rabia. Esto porque sus comentarios tontos parten o de una ignorancia atrevida e inexplicable o de una estupidez cruel que se basa en observaciones como “¿ah sí? Pues que boleta tu pinta de tres pesos” o “cállate, ¡gorda!”

Tengan cuidado con estos especímenes si algún día se topan con ellos. Recuerden que ambas tienen sus características propias de su especie y que lo que le falta a la una lo tiene la otra…a menos de que se levanten a Paris Hilton, quien es la síntesis perfecta de ambos mundos, una verdadera princesa de las grillas.

@Kikosoto.

8 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Rosalie dice:

    Esto es tan penoso que ni logré terminar de leerlo.

  2. Peter Migor dice:

    Un tema digno de considerar en nuestra cultura urbana, bastante propio de nuestra indiosincracia, y subproducto del orden patriarcal en tropico amargo.

  3. jaime hoyos dice:

    aceptable ensayo antropológico logra brindar un logia explicación a la reacción física tanto mental de los hombres al estar rodeados en un contexto de lujuria y apariencia económica ante la sociedad.

  4. letras dice:

    El fondo negro, con la letra Blanca no dejan terminar de leer el texto, se vuelve fastidioso y duelen al mismo tiempo que cansan los ojos.. el contenido jjajaj por lo que leí es genial

  5. Camilo Alvarez dice:

    Lo admito, amo a las grillas y a las #PrincesasDeDios

  6. John Power dice:

    No mencionaste el hecho de que con la grilla hay que tener cuidado de que quede embarazada, todo por tus sucios impulsos bajo los efectos del alcohol de hacerlo a “pelo” y que ella en su afán de escalar socialmente y de tener una mezada asegurada con la demanda de un juzgado de familia te diga: Ay papiiii echemelo adentro!!! que en el peor de los casos también te podra pasar una que otra pequeña “infetzion”, pero seamos sinceros… en el momento que importa… y con eso no quiero decir que embarazar a una princesa sin que lo tengas planeado sea el mejor plan, porque pueden pasar muchas cosas, como que se lleven tu hijo a otro país y no te digan donde, todo porque “usted es un muchacho irresponsable que no ha puesto los pies en la tierra y vive con los ojos colorados”…

  7. gigi dice:

    me encanto la frase “el tipico godo con saco de rombos” jajajajaja es tan cierto, a todos los tipos les encanta tirar y una vieja que sea un polvazo pero les da miedo demostrarlo y prefieren quedarse con la princesa explotadora y vaca muerta hahahahahaha

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