La fruta prohibida

bz APPLE ADAM 03-11-10

¿De dónde viene ese deseo de poseer aquello que nos es prohibido incluso cuando posiblemente significa cagarnos en todo lo bueno que tenemos? Algunos dirían que viene desde Adán y Eva; desde aquel fatídico momento en el que ese par de nudistas descerebrados decidieron probar de la fruta del árbol del que (YA SE LES HABÍA ADVERTIDO) estaba rotundamente prohibido comer. Pero ¿podemos culpar realmente a esta dupla maldita que nos quitó el paraíso a todos? ¿Haríamos las cosas distinto de haber estado ahí? Creo que no.

El querer tener lo que nos restringen es una motivación primigenia e inherente al ser humano, si no mírenos cuando somos chicos y nos dicen que no comamos mucho de algo, cuando somos adolescentes y nos prohíben el trago, o cuando somos adultos y se nos prohíben “fraternizar” con los compañeros de trabajo y díganme si no terminamos indigestos, borrachos y “metiendo el pipí en la nómina”. Y es que es en esto último (las relaciones) en donde esta ley se vuelve más llamativa y, por supuesto, más nefasta.

Siempre habrá una “fruta prohibida” que llega para cagarte tu relación o complicarte la vida, y si no la tienes, no falta sino que te cuadres para que aparezcan doscientas. Lo cual se siente más o menos así:

He escuchado varias propuestas sobre el por qué de este peculiar fenómeno, como por ejemplo que el sexo que tienes con tu pareja hace que secretes una hormona que te vuelve más llamativo al género opuesto o que como tienes una pareja estable entonces te manejas con más confianza y por ende eres más atractivo, pero siempre he creído que en muchos casos sencillamente se trata de gente mierda que sencillamente se quiere distraer jugando contigo. Solo porque saben que pueden y quieren ver qué tanto mierdero pueden armar.

Hablando como alguien que en el pasado se ha quedado sin el pan y sin el queso por ponerse a hacerle caso a la primera piroba que le hizo ojitos (solo para súbitamente “perder mi sex appeal” en el instante en el que le terminé a mi novia por cuadrarme con la piroba en cuestión), les puedo garantizar que en el 90% de los casos, si la lógica les indica que no se deben meter con alguien es porque es mejor NO METERSE CON ESE ALGUIEN. Pero por cada neurona que te grita que no lo hagas, hay un espermatozoide que te dice que este es el amor que has estado buscando toda tu vida… y los espermatozoides son más ruidosos que las neuronas.

Entonces lo haces. Te enredas con la hermana de tu jefe, la novia de tu amigo, la prima de tu novia o el tabú que sea y de inmediato te das cuenta de que era una vil trampa, pues este NO era el amor que estabas esperando toda tu vida y, como todas las fantasías, era mucho mejor en tu cabeza que en la realidad. Ahora te echaron del trabajo, perdiste a tu mejor amiga y todo tu parche cree que sos una rata, todo por querer probar algo que sabías no era para vos.

But_it_was_horrible
(Así como cuando te rumbeas con tu mejor amiga y te cagas la amistad…bueno, así).

Así que piénsenlo bien antes de morder esa deliciosa fruta prohibida, no vaya a ser que cambien el paraíso por hacerle caso a una hijueputa serpiente parlante.

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